lunes, 7 de octubre de 2013

¿Afectan las antenas la salud de las personas?


Escribe Dante Bobadilla Ramírez

Un nuevo escándalo sacude los medios en esta semana. No es novedad que los medios, especialmente los televisivos, monten escándalos y psicosociales. De eso viven. En esta ocasión nuevamente pretenden causar pánico en la población pero ya no por la posible cercanía de un gran terremoto sino por algo que es todavía más improbable: el cáncer cerebral producido por las antenas de telefonía móvil. Intentan crear un sentimiento de temor y rechazo a las antenas de telefonía móvil, señalándolas como causantes de cáncer, pero no de cualquier cáncer sino de cáncer al cerebro. Ya hubo una época en que las vincularon a la leucemia. Ahora es cáncer del cerebro. Y todo este circo mediático donde desfilan testigos y víctimas, es además alimentado por congresistas figuretis que no se pierden ni una sola ocasión para aparecer en la foto del apoyo a cualquier "causa social", como es el caso típico de Yohny Lescano. 

Hay políticos que se aprovechan de los pobres y otros, de los ignorantes. Por desgracia la ignorancia es mayor que la pobreza. Por eso es muy fácil montar cualquier psicosocial, como el que se armó alrededor de las semillas transgénicas, prohibiendo su importación gracias al apoyo multitudinario de gente que no tiene la menor idea de lo que es un gen. Hoy pretenden hacer algo similar. Y ya salieron las voces histéricas que condenan las antenas de parte de personas que no tienen la menor idea de lo que es una frecuencia radioeléctrica o lo que son ondas electromagnéticas. 

Que la gente se mueva en estas condiciones de ignorancia todavía pasa; pero que lo hagan los congresistas solo para agenciarse una imagen de "luchador social", como ocurre con Yohni Lescano, es francamente denigrante, más aún cuando el Congreso le permite contar con todo un séquito de asesores pagados por el pueblo peruano para instruirse y no rebuznar sandeces. En lugar de contratar pichiruchis de dos por medio para utilizarlos de mandaderos y quedarse con la mita de su sueldo, lo congresistas deberían, al menos, tener la decencia de contratar personal técnico y científico que los asesore antes de opinar y firmar un proyecto.

Hoy la Internet nos pone al alcance de la mano toda la información del mundo. El que no la usa es por negligente. Es fácil ingresar a la OMS y averiguar de una fuente seria y oficial cuál es la verdad del asunto. La OMS cuenta con amplia información sobre este tema por ser precisamente de interés público. Hay todo un capítulo en su website. Hay que visitarlo. De allí sacamos que en los últimos 20 años se han hecho miles de estudios sobre la influencia de los campos electromagnéticos en la salud. La conclusión es que no existe una relación. En el caso de la telefonía móvil se ha llegado a la conclusión de que es más dañino la exposición permanente al aparato telefónico celular que a las antenas que emiten las señales, y esto por el calor que irradian estos aparatos, única fuente que llega a afectar los tejidos. Véase más información aquí.

Esperamos que la política peruana deje de ser un escenario donde se discute a base de histeria e ignorancia, como ya ocurrió con las semillas transgénicas y el famoso peligro de quedarnos sin agua dulce, entre otros maléficos designios del cambio climático. Los políticos deben buscar información científica o el concurso de técnicos y expertos. La política no puede seguir siendo un mercado donde los gritos y las marchas reemplazan a las razones y fundamentos objetivos. Si bien los medios pueden apelar al show y al psicosocial para vender, lo cual no deja de ser censurable, la política no debería moverse al compás de los medios.