jueves, 8 de agosto de 2013

Pero es necesario desmitificar...



Por: Elvis Occ*

"Pero es necesario desmitificar la propaganda socialista en contra del liberalismo. Esto es importante ya que si en algo es bueno el socialismo es en el uso de la propaganda, en el montaje de psicosociales y en la mentira artera. Por ejemplo, toda política de Estado que apueste al progreso de una nación sosteniéndose tan solo en la depredación de sus recursos naturales no es liberal y mucho me temo que esta sea la raíz de los conflictos ambientales. Los inversores mineros son acusados de todos los cargos posibles contra el ambiente. Las empresas mineras incluso cargan con la culpa del abandono y la desidia del Estado. Por ejemplo, se culpa a las compañías mineras por la pobreza que subsiste en las zonas mineras y se les exige que hagan lo que el Estado no ha hecho y debería hacer, pues para eso es que cobran los impuestos. 

Las compañías mineras han aportado más de la mitad de los ingresos del Estado peruano durante el último siglo. No es poco. Incluso en la primera década de este siglo, gracias al buen precio de los metales, la minería ha sido la mayor responsable del súbito crecimiento de la caja fiscal, la que ha llegado a niveles antes inimaginables. Pese esto, la izquierda ha exigido mayores impuestos a la minería poniendo en riesgo la competitividad del país como sujeto de inversiones rentables. Además se ha desatado toda una histeria ambientalista contra las compañías mineras. En realidad la protesta debería ir dirigida contra el Estado que es quien no ha sabido negociar, fiscalizar o hacer respetar las leyes. Al menos una parte de los ingentes recursos que percibe el Estado de parte de la minería debería ser destinada a la supervisión estricta de la actividad minera, y otra parte al mejoramiento de las condiciones de vida de las poblaciones aledañas. Pero no ocurre ni lo uno ni lo otro. Esto no es culpa del liberalismo.

La consecuencia de esta dejadez del Estado es que le dan motivos a los grupos ambientalistas y a la izquierda para atacar a la minería y a la política de apertura a las inversiones. Las ONGes ambientalistas que están plagadas de comunistas convertidos recientemente al ecologismo anti minero son los más activos. Tienen una organización que da escalofríos, no solo a nivel nacional sino que incluso cuentan con soporte a nivel internacional. Están bien financiados y se dedican a publicar sus ideas en todos los medios de difusión. Además tienen publicaciones propias y gozan de auspicios de la ONU y algunas agencias ambientales para realizar sus paneles y conferencias. Todo este tinglado bien estructurado genera en el entorno social un cúmulo de ideas que no son más que falsa propaganda. Es muy difícil refutar la mayoría de sus afirmaciones tremendistas porque, al igual que los brujos nos pedirian demostrar que los hechizos no existen."


*Extracto del Libro: Nueva Derecha Popular