viernes, 5 de julio de 2013

El hambre de Nadine


Por @_Mancebo_

Hace algunos minutos he visto a la omnipresente Nadine, declarando a todos los medios que no será candidata a las elecciones presidenciales. Todo dicho con una impostada retrospección que presume de ser solo una acompañante de la política de su esposo y que no intentará alguna maniobra legal para intentar ser la primera dignataria. Todo bien y claro si no se tomara en cuenta los antecedentes de su propia trayectoria. 

Si no se supiera por ejemplo, que cualquier mujer joven que se encuentra en una familia donde el padre cree en la supremacía de la raza cobriza, que además cree en embolsar chilenos ya sin vida para embarazar a sus mujeres, que además ese padre del novio cree que se debe aniquilar a los homosexuales, que además ese padre tiene otro hijo que es líder de un movimiento separatista del ejército peruano llamado Etnocacerismo, si además ese cuñado siempre ha sido conocido como un desquiciado dentro de sus armas, si además vemos que esa joven, lejos de huir de esa familia, de pronto, no solo los acepta sino que forma parte de un movimiento político con su marido, lo alienta, lo soporta y lo ayuda.

Ella participa activamente en el partido cuyo medio de propaganda inicial fuera un pasquín con el nombre de su cónyuge. Es carismática y recibió pagos desde países de dudosa democracia y tan radicales como el pasquín que mencioné. Pagos que a todas luces servían para financiar una campaña. Antes de que el esposo asumiera el mando del Estado, ella inauguró su página en Facebook con el título de Primera Dama, toda una adelantada.

La pareja presidencial nunca deslinda sobre si Cuba es o no una dictadura, si Venezuela tampoco, si Ecuador ataca a la prensa. Acabo de ver, como ya dije, que ha deslindado sobre su candidatura a la presidencia, pero creo que hay una trampa en esa declaración. Es una mujer con hambre de poder que ha encontrado en la familia de su esposo esa misma hambre. Forman un equipo, como bien lo dicen ellos mismos. Es una trampa porque no será candidata presidencial sino cabeza de lista para entrar al Congreso y abrir mucho más la puerta para todos sus correligionarios y tener quizá mayoría en el Congreso para blindar a su esposo sobre futuras investigaciones. El hambre de poder está ahí, insaciable y el país para los Humala, parece muy sabroso.