martes, 16 de julio de 2013

COMUNISMO NUNCA MAS!!



Por Felipe Cortijo

Hacen algunos días, el diario El Comercio recordaba con un extraño sesgo progresista, un año más del asesinato de alumnos y profesores en la Universidad Enrique Guzmán y Valle, la famosa “Cantuta”. Siempre me pregunté el porqué de este sobrenombre, quizás tenga que ver con el origen de su fundación por el generalísimo don José de San Martin. Quizás por el hecho de encontrar esta flor en las provincias del Perú y el alto porcentaje de inmigrantes en esta casa de estudios. El asunto es que ya nadie pone en duda que los muertos de la Cantuta fueron miembros de Sendero Luminoso, de manera activa y “concientizada”. Fueron terroristas.

Pero lo que llama poderosamente la atención es que ese mismo periódico, no ha dicho absolutamente nada sobre otro crimen político. El 16 de julio se conmemoró un año más del atentado en Tarata, Miraflores, y aun recordamos las escenas dantescas por televisión de lo que significó el inicio del fin de esa oprobiosa “lucha armada” de Sendero Luminoso. A partir de ese día se dio un quiebre en las conciencias amodorradas de los limeños, soportando estoicamente -o quizás pusilánimemente- las bombas, los apagones, los homicidios, y toda la estrategia de una campaña de terror comunista.

Recuerdo que los debates en las mismas aulas de San Marcos, los profesores más radicales se quedaron sin argumentos teóricos. Era patético ver como se esforzaban en querer explicar en esos momentos con los cursos de Materialismo Histórico, el levantamiento en armas, el llevar a la praxis la mentada “lucha de clases”. Hacían un papel ridículo entre pifias y condenas a voz en cuello, tal era la indignación de simples estudiantes. Lo recordaré con fervor toda mi vida. Ridícula y desnuda se mostraba al fin toda la monserga marxista, como dije, patética. ¿Así se buscaba la “justicia social”? Finalmente, el apoyo a la reacción del gobierno era unánime.

Pasaron los años, y ya nadie quiere recordar esta infausta fecha, ni siquiera cierta prensa que se dice seria, y los jóvenes que ni siquiera habían nacido, ni lo toman en cuenta. Debaten con el Movadef, y algunos hasta ven la posibilidad de respaldar y formar parte de estos abortos políticos.

Algunos ya no lo recuerdan, otros quisieran que se olvide, pero existimos aún quienes nunca olvidaremos a la niña símbolo con la piernita mutilada. Los gritos desgarradores a “Carlos”. El hermano muerto. Y un alcalde de apellido Andrade que junto a rescatistas de Defensa Civil se puso el casco de seguridad para buscar víctimas entre los escombros. No lo olvidaremos, el Perú cambió desde entonces, y lo único que podemos hacer para honrar esa memoria es ser sincero y hablar con la verdad: Ni perdón, ni reconciliación, ¡Comunismo nunca más!