miércoles, 26 de junio de 2013

OLVIDEMOS A GONZALES PRADA


Por: Felipe Cortijo

Manuel Gonzáles Prada nació en Lima, el 6 de enero de 1848. A los 16 años compuso su primera obra, tradujo al mismo tiempo el poema alemán El cantar de los Nibelungos, con el dudoso título de “La desgracia de los Nibelungos”. Se inicia en el diario El Nacional y  en 1886 se une al Circulo Literario de Lima, inaugurando el Modernismo en el Perú. Criticó duramente las concepciones estéticas y artísticas de su tiempo, creó nuevas formas literarias y modernas corrientes ideológicas, introdujo el anarquismo en medio del caos político que se vivía en ese entonces en el país.

El 29 de julio de 1888 lanza su famoso discurso en el teatro Politeama. En Paris publica la recopilación de esos discursos y otros ensayos que se conocieron con el título de “Páginas Libres”. Nunca antes había alguien conseguido la popularidad que esa edición logró en Lima, el clima político era  propicio, el público se rinde ante la rebeldía que originaban sus inflamadas proclamas, se iniciaban las insurrecciones “bajo el oprobio”, comenzaban las infructuosas “horas de lucha”, nacía la “anarquía” en el Perú. La mala semilla para esa descomposición de la incipiente república, caía en tierra fértil.

Olvidemos a Gonzáles Prada, fue el padrastro de la decadencia en nuestra patria. Si Chile nos dejó huérfanos después de la guerra, nuestro padrastro no supo enseñarnos lo debido. Nos mostró malos modales y deseos de obstruirlo todo, su legado terminó por hundirnos como nación, sólo nos dejó resentimiento y mala sangre. ¿Qué otra cosa era la  anarquía?. “El socialismo, en definitiva, es un simple medio de agitación del individuo, el mismo que comprende que, para conseguir cualquier cosa, tiene que organizarse dentro de una organización colectiva… El anarquismo, por otra parte, sería también una forma de agitación del socialismo, que con su colaboración excita el medio, del que se vale para fascinar y atemorizar, atrayendo a su partido a hombres valerosos y audaces, aún en el campo espiritual” (Nietzsche, Voluntad de Poder, af. 778)

Manuel Gonzáles Prada murió de un infarto el 22 de Julio de 1918.