jueves, 21 de febrero de 2013

La mitomanía del villaranismo


La cercanía de la revocatoria y la fuerza popular del voto a favor han puesto con los nervios de punta a toda la nube de ayayeros, sobones, franeleros, comechados y trepadores que rodea a la alcaldesa Susana Villarán. Y por supuesto a ella misma. En consecuencia no hacen más que meter la pata una y otra vez con sus afanes de lucimiento y apuradas expresiones de efectividad administrativa. La última perla fue, sin duda, la presentación de los "patrulleros bamba". Una "entrega oficial" de vehículos que no estaban equipados ni podían circular, y que habían sido armados tan solo para la foto y el discurso.

Por primera vez alguien tuvo que poner el cuello. Y ha sido el ex gerente de seguridad, Gabriel Prado, uno de los comprometidos en el escandaloso desastre de La Parada, que costó el desprestigio de la policía, el saqueo de Gamarra y la muerte de cuatro personas y una noble yegua. Sin embargo, este señor se mantuvo en su puesto sin siquiera ruborizarse por semejante despelote. A principios de año fue cambiado en medio de esa especie de tómbola de cargos que organizó la alcaldesa Villarán para dar la apariencia de que estaba reorganizando sus cuadros. En la repartija, a Prado le tocó EMAPE. Mala suerte porque esta vez sí le tocó renunciar.

Rosa María Palacios, representante insigne de esa inmundicia que es la prensa mermelera villaranista, se ocupó inmediatamente de tapar el escándalo invitando a Prado a sus programas de radio y TV para “demostrar” que tanto Prado como Villarán son completamente inocentes de todo este escándalo “organizado por la mafia corrupta que quiere volver al municipio para aprovechar los millonarios contratos”. Volvió a engañar a la gente asegurando que la culpa es del MTC. Es sintomático que cada vez que le explota algo en la cara a Villarán, salen de inmediato sus mermeleros de prensa, especialmente los acaviarados AAR y RMP para moderar los daños, acomodar la historia y convertir a la incapaz en víctima.

Pero la serie de mentiras, engaños y artificios que la MML está montando en estos días es realmente de fábula. Nos dicen por ejemplo a grandes titulares que van a retirar 15 mil combis de las vías troncales. Lo que no dicen es que todas esas combis pasarán por las vías paralelas. En resumen, tendremos a todas las combis correteando por toda la ciudad sin que nada haya cambiado. 

Lo mismo ocurrió con la estafa de la reinscripción de taxis. Todo un show que no sirvió absolutamente para nada. El panorama de los taxis de la ciudad sigue exactamente igual si no peor. A continuación salió una ordenanza que no solo perdona las multas a los taxistas sino que le extiende el plazo para seguir operando chatarra por la ciudad hasta el 2020. Esto ya merece una acción penal por ser un atentado contra la salud y seguridad de los ciudadanos. Hasta la incompetente Defensoría del Pueblo debería alzar su voz de protesta. 

Lo peor de todo es que nos siguen meciendo con el rollo de la "reforma del transporte". Es una letanía con que asustan a los más incautos haciéndoles creer que hay una maravillosa reforma en camino y que se verá detenida y abandonada si esta plaga de incompetentes es revocada. Pero lo cierto es, a la luz de todas las evidencias, que estos inútiles no tienen la menor idea de cómo se hace una verdadera reforma del transporte y que tampoco están dispuestos a enfrentarse a los grupos de poder en el mundo del transporte.