martes, 25 de diciembre de 2012

¡Revoquemos el Congreso!


¿Hasta cuándo los congresistas van a abusar de la paciencia y la confianza del pueblo peruano? ¿Hasta cuándo vamos a seguir manteniendo a estos personajes de poca monta? ¿Cuándo se modificará la Constitución para poder revocarlos? ¿Acaso estaremos condenados a soportar y sufrir sus exabruptos de poder, sus latrocinios, sus corruptelas, su ignorancia y hasta su traición a la patria?

¡Revoquemos al Congreso! Lo que debemos hacer es juntar firmas suficientes para forzar un Referendo Constitucional que permita incluir en nuestra Carta Magna la figura de la revocatoria parlamentaria. Tal cual están las cosas, los congresistas tienen un lustro para hacer lo que les venga en gana, desde tráfico de influencias hasta violar a su ayudante. Y lo peor es que después se largan ¡con una pensión de por vida!

Lo que ocurre con los congresistas es más que indignante. Ellos han generado en el pueblo un sentimiento nuevo y especial de repulsión que antes no se conocía. El pueblo los elige y les paga para que atiendan sus negociados particulares, den empleo a sus queridas, satisfagan sus vicios personales. Se supone que ellos son los que representan a un sector de la población llevando sus inquietudes al Congreso y legislar o fiscalizar el poder, pero una vez juramentados se dedican a todos sus enjuagues menos a sus verdaderas funciones.

El colmo de la desfachatez y desvergüenza fue el aumento que se dieron, como "gastos de representación", como si fueran gerentes de una empresa. Inclusive la Ministra Jara cobró semejante bono cuando siendo ministra no se asoma por el Congreso ni para completar su bancada. ¿Quiere decir que la servidora de Dios está comiendo a dos cachetes? Es de vergüenza ajena ver cómo una ley para aumentarse el sueldo es resuelto en minutos por estos individuos, mientras otros proyectos son archivados sin siquiera darle una mirada al encabezado.

Decia Elbert Hubbard: "La democracia tiene al menos un merito y es que un miembro del Parlamento no puede ser más incompetente que aquellos que lo eligieron". Este señor no alcanzó a conocer el Congreso peruano. De lo contrario hubiera tenido que reescribir esa frase, comprobando que muchos de los congresistas peruanos son más ignorantes, incompetentes e inútiles que una tortuga boca arriba.

Cuando un peruano de a pie es haragán, zángano, trafero, corrupto o ladrón, no solo pierde el trabajo y el respeto de los suyos, puede hasta terminar en la cárcel. Nadie lo blinda. ¿Por qué los Congresistas no pueden ser despedidos de sus funciones o llevados a la cárcel por violar a una empleada, contratar como asesor a un chofer, falsificar un título o por simple incompetencia e ignorancia para el cargo? ¿Por qué tienen cheque en blanco para hacer lo que les de la gana? ¿Por qué tenemos que tragarnos sus aires de "me cago en tu indignacion"? Yo te digo por qué, pues porque están seguros que no los revocaremos. Al igual que los incompetentes maestros del SUTEP que viven tranquilos disfrutando de la estabilidad laboral, estos parásitos del Congreso no solo tienen estabilidad laboral sino una jugosa pensión de por vida sin hacer nada!

Hay un grupo de peruanos hartos de estos parásitos y están promoviendo un Referendo Constitucional para introducir la figura de la revocatoria y disolución del Congreso. Si te interesa y crees que es una causa justa y una medida necesaria, este es su pagina. Has sentir tu bien fundada ira.  http://www.facebook.com/pages/Revoquemos-El-Congreso/235668073233631