viernes, 9 de noviembre de 2012

Guerra municipal de ineptitud


Un nuevo escándalo se desató al revelarse el video de una reunión de la MML con los transportistas en la que el asesor municipal Gustavo Guerra García hace uso de la palabra asegurándole a los transportistas que ellos iban a tener las preferencias para ganar las rutas en la futura licitación internacional. Desde luego no hay allí nada de inmoral pero sí bastante de incompetencia en gestión municipal. Es obvio que están cayendo en un juego de favoritismo que solo busca ganarse la confianza de los transportistas para que estos no se opongan a la fabulosa reforma. Pero hay allí varias fallas.

En primer lugar se aprecia que los genios del Municipio de Lima pretenden hacer un bistec de lomo fino cuando lo que tienen es churrasco de tercera. Gustavo Guerra debe creerse un Mandrake de la gestión para pretender que una legión de transportistas que solo conocen la informalidad y la improvisación, de pronto se conviertan en empresarios transportistas del primer mundo pasando a formar parte de la civilización. O sea, es como pretender hacer del Cobresol un equipo europeo que juegue con Euro 4. No sé si eso es ingenuidad o estupidez. Pero ese es tan solo el primer error de la gestión maravillosa de la zurda social.

La otra es que para sacar adelante su tan cacareada reforma del transporte dejan de lado los intereses de la ciudad y de los ciudadanos para privilegiar los intereses de los transportistas. Otro craso error. Acá lo único que importa es la calidad del servicio, el cual debe ser el mejor para la ciudad sin importar de dónde venga. Es obvio que no habrá ninguna reforma importante del transporte sino un simple acomodo de los mismos patéticos personajes autores de la marginalidad y pésimo servicio en el que están acostumbrados a medrar por décadas. Los incompetentes llaman reforma al maquillaje. Es evidente que los autores del psicosocial municipal en torno a la reforma del transporte carecen de ideas y planes concretos. No han hecho más que recurrir a los mismos transportistas autores del caos para que sean ellos mismos los que les den las ideas de la famosa reforma, y luego sean ellos mismos los que participen de la ansiada nueva era, algo así como una conversión mística. Todo un disparate. 

Ahora que ya se sabe que los genios del Municipio de Lima favorecerán a los patéticos transportistas nacionales, ¿alguien cree que las verdaderas empresas de transporte del extranjero se animarán a concursar en una licitación convocada por estos payasos incompetentes de la MML? Ya es tiempo de desenmascarar a los farsantes del Municipio de Lima y de Farsa Social, que no han hecho más que montar un show de fuegos artificiales con un coro angelical que repita diariamente la cantaleta de la reforma del transporte. ¡Viene la reforma del transporte! ¡Ya viene! Todos han acabado creyendo que en verdad hay una reforma del transporte en marcha, cuando lo cierto es que no tienen nada. Ni ideas.