domingo, 9 de septiembre de 2012

El informe final de la CVR descansa en paz


En el programa "Agenda Política" de Canal N, el periodista Enrique Castillo entrevistó al viejo zorro e insigne representante de la izquierda nacional Carlos Tapia, ex integrante de la CVR. De lo dicho por él hay tres conclusiones importantes que debemos destacar sobre la CVR. Y son concluyentes.

La primera es que ha admitido -como nadie lo puede negar- que la CVR tenía una clara identificación con la izquierda, aunque afirma que él y los otros integrantes fueron llamados porque conocían el tema de la subversión. De eso nadie tiene dudas, pues se pasaron 20 años estudiándolo y pregonándolo en los patios y aulas universitarias. Además eran amigos y compañeros de Abimael Guzmán. Pero lo más interesante es que cuando se le pregunta qué piensa sobre la idea de que el Congreso forme una Comisión de la Verdad, Tapia advierte que el resultado dependerá de la correlación de fuerzas políticas. Exactamente lo que ocurrió con la CVR de marcada tendencia izquierdista. Ergo, la CVR no fue imparcial. A confesión de parte...

Luego repitió la misma idea plasmada en el informe de la CVR acerca de la famosa "reconciliación", es decir, que la reconciliación es "la del Estado con los pueblos olvidados del Perú". En la CVR se dice que la reconciliación es deber del Estado y las FFAA con la sociedad. Pero resulta que quienes iniciaron toda la violencia fueron los lunáticos de la izquierda peruana, empezando en los años 60 con sus primeras aventuras guerrilleras. Luego se pasaron los 70 adoctrinando a los jóvenes con las tesis marxistas, leninistas, maoistas y otras pajas, colocando al Che como ejemplo divinizado, pintando lemas como "El poder nace del fusil" que se leyó en lo alto de la UNMSM durante años, etc.

Después de infectar las universidades con marxismo y violentismo político, de llenar las mentes juveniles con odio de clase, de pregonar la guerra popular y anunciar la lucha armada, resulta que la izquierda peruana hoy es tan inocente como una blanca paloma de la paz, sus manos están limpias y su conciencia tranquila. Ellos no son quienes deben pedir perdón de nada. No tienen que agachar la cabeza y reconciliarse con el país. No. Para nada... Ese deber solo le compete al Estado y las FFAA. Es lo que deberían llamar "concha de clase" los sociólogos de hoy. ¿No les parece?

Y luego nuevamente Tapia saca a flote la tesis de que la violencia se debió a que el Estado marginó al Ande. Allí está la coronta, el núcleo de la tesis de la izquierda: "la violencia se debe a la pobreza (y esta, al capitalismo)". ¡Cómo iban a pensar de otra manera quienes se pasaron la vida entera estudiando esas tesis! Esa es pues la famosa "explicación del conflicto armado" que nos cuenta la CVR, donde los consabidos "factores concurrentes" pesan más que la vesania y estupidez de los senderistas. Esa es la tan requerida "intervención de sociólogos y antropólogos" que hoy se apresura a exigir Tapia.

Es por eso que el informe de la CVR no dice la verdad, a pesar de sus 17 mil testimonios. Es tan solo una típica falacia de izquierda, tal como tácitamente lo ha admitido ya Carlos Tapia. Antes Enrique Bernales había admitido que hubo algunos "errores de metodología". Esto quiere decir tranquilamente que el resultado no sirve pues. Así es papito: si tu método no sirve, tu resultado tampoco. Te jalo en la materia. Si en una lista de víctimas resulta que hay "infiltrados", como todo el mundo sabe ahora ante las pruebas y evidencias, quiere decir que la lista no sirve pues... ¡Al tacho con todo!

Lo importante en este momento es que se ha reconocido plenamente que el informe de la CVR es sesgado y que no contiene "la verdad". Esto es lo que Carlos Tapia ha admitido, para cualquiera que sepa interpretar sus palabras. Y se trata de un comisionado como Bernales. Parece ya un hecho irreversible que el informe de la CVR no podrá ser tomado como "la verdad", tal como lo pretendía la izquierda desde un principio. Solo puede ser usado como un "documento de trabajo", un borrador inicial para empezar las discusiones académicas desde distintos enfoques, que es lo que corresponde realmente. En tal sentido, apoyamos la opinión y la propuesta planteada por Eugenio D'Medina. Este es el temperamento que ha ganando el consenso y parece ser el definitivo.

Creo que ya podemos decir en estos momentos que el informe final de la CVR descansa en paz.


DB